El aborto en Navarra es ya un negocio de 385.000 euros

¿Por qué los abortos pasan en la Comunidad Foral de 600 en 2009 a 855 en la actualidad?

Teniendo en cuenta que cada aborto cuesta unos 400 euros de media y que el número de abortos en Navarra ha crecido hasta los 855 al año, fácilmente se deduce que el negocio de eliminar a los niños indeseados alcanza ya un volumen de unos 385.000 euros. ¿Qué pueden significar las vidas de 855 niños indeseados frente a semejantes beneficios? Existe una famosa escena en la película El Tercer Hombre en la que Orson Welles, en el papel de traficante sin escrúpulos que en la Viena destruida tras la Segunda Guerra Mundial vende en el mercado negro medicinas en mal estado, observa a las personas desde lo alto de una noria como insignificantes puntitos bajo su vista, mientras le expone a un escandalizado Joseph Cotten la siguiente reflexión:

“¿Víctimas? No seas melodramático. Mira ahí abajo. ¿Sentirías compasión por alguno de esos puntitos negros si dejara de moverse? Si te ofreciera 20.000 dólares por cada puntito que se parara, ¿me dirías que me guardase mi dinero o empezarías a calcular los puntitos que serías capaz de parar?”.

Pues bien, la doctrina progresista ha convencido a buena parte de la sociedad de que los niños no deseados son unos meros puntitos negros, despersonalizándolos de modo que se pueden eliminar sin ningún reparo moral. No es que haya más abortos a pesar de que el gobierno ofrezca más información sobre los embarazos no deseados, es que esa información consiste en decir que los niños no deseados son sólo molestos puntitos en vez de seres humanos. La consecuencia lógica es que cada vez hay más personas dispuestas a eliminar esos meros puntitos y naturalmente también a sacar un jugoso beneficio de ello. Como sociedad nos define bastante que este tipo de cosas no nos quiten el sueño. ¿Razones para estar en contra del aborto? Seguro que hay más pero tenemos muchas, mire a ver si le convence alguna:

Porque estamos a favor de respetar la vida de los seres humanos

Porque pensamos que la vida humana comienza con la concepción

Porque los niños, definitivamente, no caen del cielo.

Porque usted puede estar en contra del aborto y también en contra de Aznar, en contra de la Guerra de Iraq, en contra de la congelación de las pensiones, en contra de la banca, en contra de la Constitución, en contra de ir a misa, en contra de la unidad de España… Estar en contra de todas estas cosas, por tanto, no es una excusa para estar a favor del aborto.

Porque antes de la concepción no comienza la vida, pero tras la concepción se inicia un proceso en el que no hay un punto en el que un segundo antes se pueda decir que no hay una vida humana y un segundo después que sí la hay.

Porque si hubiera un momento objetivo distinto de la concepción a partir del cual pudiera establecerse que empieza la vida humana, todos los partidarios del aborto y todas las leyes abortistas deberían coincidir exactamente en ese mismo plazo.

Porque retrocediendo en el tiempo, aunque usted ha cambiado mucho, no encontramos ni un momento de su vida en el que usted no fuera un ser humano… desde que fue concebido: el momento en que se puso en marcha lo que es usted ahora mismo.

Porque hemos visto una ecografía, y lo que aparece en la imagen es un niño.

Porque hemos visto el cuerpo desmembrado de un niño en las imágenes de un aborto, y no nos podemos negar a creer lo que han visto nuestros ojos.

Porque a las 8 semanas ya podemos saber si es niño o niña, y aunque traten de decirnos que no se sabe de qué especie, las hembras de la especie humana sólo tienen hijos de la especie humana. Y creemos en el derecho a la vida de los niños de la especie humana.

Porque si no sabemos el sexo antes, igual que muchas otras características del niño, probablemente es sólo porque carecemos de la tecnología necesaria para saberlo antes. Lo que sí sabemos es que cada vez sabemos antes las características del niño.

Porque la mitad de los niños abortados, estadísticamente, objetivamente sabemos que son niñas, con lo que difícilmente el aborto es un derecho de la mujer.

Porque la ley es incoherente, puesto que si abortar no es acabar con una vida humana en la semana 22, entonces no se entiende que exista un primer plazo hasta las 14 semanas. Y si abortar a partir de las 14 semanas es acabar con una vida humana, entonces no se entiende que un segundo supuesto permita abortar hasta las 22.

Porque si la ley actual sólo permite abortar hasta las 22 semanas, supone reconocer que todos los abortos posteriores a las 22 semanas que se han venido practicando a lo largo de los últimos años fueron asesinatos. O bien que el plazo de 22 semanas es un plazo completamente arbitrario.

Porque el derecho a la vida no puede depender de un plazo arbitrario.

Porque nacer no es más que pasar al bebé de un lado a otro de la tripa de una mujer. El niño no experimenta una mutación ni se convierte de repente en humano en el instante de nacer. No cambia lo que es, sólo el sitio en donde estaba.

Porque si depender de los padres anulara el derecho a la vida de los seres humanos, también podría matarse a los bebés o a los niños de 2 años. Algunos seres humanos, incluso, no tendrían derecho a la vida hasta los 35 años.

Porque si unos niños nacen a las 21 semanas, otros a los 7 meses, otros a los 9, y otros más perezosos incluso a los 9 meses y algunas semanas, entonces es absurdo pretender que el nacimiento marque el inicio de la vida humana. Todos ellos tienen derecho a la vida aunque hayan nacido en un plazo completamente distinto y con un grado muy distinto de desarrollo.

Porque la supervivencia de un niño prematuro no marca el instante en que se convierte en humano, sino el nivel de desarrollo tecnológico de las incubadoras, que cada vez van acortando el plazo.

Porque no aceptamos que el estado pueda establecer un plazo arbitrario antes del cual se pueda matar libremente a seres humanos. El derecho a la vida es un derecho humano, no una concesión graciosa del estado.

Porque hay padres que tienden a pensar que su hijo es un ser humano cuando desean tenerlo, pero que no lo es cuando no lo desean, lo cual es puro subjetivismo.

Porque si no respetamos la vida humana antes de la semana 9, 14, 22 ó 27… ¿por qué razón habríamos de respetarla después de la semana 9, 14, 22 ó 27?

Porque pretender que la vida humana depende de las semanas que tiene un niño es pretender medir la vida humana en días. Sería lo mismo intentar medir el derecho a la vida en kilos o en centímetros.

Porque si abortar es eliminar una vida humana, no podemos aceptar que cada cual decida si elimina o respeta otra vida humana.

Porque nunca volverá a existir un niño como ése que ha sido abortado.

Ver artículo en Navarra Confidencial

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Una respuesta a El aborto en Navarra es ya un negocio de 385.000 euros

  1. JG Arraiza dijo:

    Tenéis cada día el apoyo de más buena gente,las causas que merecen la pena tienen el triunfo asegurado aunque por el camino muchos inocentes habrán caído,ni un paso atrás,ánimo

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